Hoy tuvimos la última clase con la profesora Carmen. Fundamentalmente lo que hicimos fue discutir entre todos y ayudarnos mutuamente para concretar lo referente al mensaje y al concepto generador de cada una de nosotras.
La clase se desarrolló de la siguiente forma: la profesora le iba preguntando a cada quien cómo iba la parte del trabajo referente al diseño gráfico, le pedía que le leyera lo que traía hecho y en base a eso, ésta le proponía otras alternativas, corregía errores y asimismo el resto de las compañeras proponía nuevas ideas y le hacía sugerencias a la compañera que estuviese hablando con el fin de hacer aportes que le fuesen útiles en su trabajo. La clase se desarrolló en forma de taller, fue dinámica y bastante productiva.
Pude percibir que prácticamente todas estábamos un tanto desorientadas y lo que teníamos era un conjunto de ideas sueltas que aún no lográbamos definir por completo. En mi caso, por ejemplo, se me hizo un tanto complicado volver a proponer el mensaje y por consiguiente el concepto generador, debido a que había cambiado de material didáctico y por ende tenía que modificar todo, incluyendo la parte correspondiente al diseño.
Había elaborado dos mensajes pero tenía dudas conceptuales que no me dejaban progresar mucho, por ejemplo, no entendía exactamente la relación entre el logo, el concepto generador y el mensaje, no sabía si el logo iba directamente con el mensaje o con el concepto generador o con ambos, es decir, estaba vuelta una chicha. Sin embargo, al momento de mi intervención y escuchando las conversaciones de mis compañeras, logré aclarar bastante todas esas inquietudes.
Lo que pude concluir con todo esto es que fueron muy pocas clases de algo que es totalmente desconocido para nosotros de modo que no nos fue posible captar toda esa información, o tal vez es posible que la hayamos comprendido por lo menos en gran parte, pero de allí a proponer todo ese conjunto de cuestiones que fuesen eficientes gráficamente y que a la vez integrarlas con nuestro material didáctico, no fue nada sencillo para ninguna de nosotras.
No obstante, hay que recalcar que hemos hecho todo un esfuerzo y han salido buenas cosas, se observa la creatividad desbordada, el cual es un elemento fundamental que debe estar presente en todos los docentes de aula con el fin de hacer más ameno y más eficaz el proceso de enseñanza y aprendizaje.
En resumen, creo que al terminar la clase todas nos sentimos aliviadas porque pudimos darle sentido a todas esas ideas aisladas, turbias y desconectadas que teníamos en la mente y ya podíamos dedicarnos a pensar cómo desarrollarlas y cómo plasmarlas en el diseño del manual y del material didáctico propiamente dicho. Hay que agradecerle enormemente a la profesora Carmen por toda su ayuda y paciencia para con nosotras en todo momento.
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