sábado, 12 de mayo de 2007

Diario de clase (Lunes 07/05/2007)

Hoy fue la primera clase con la profesora Carmen Grisolía. Tenía bastantes expectativas porque nunca había estado en una clase relacionada con diseño gráfico ni nada semejante. Al comienzo de la misma, la profesora dio algunas orientaciones generales acerca de lo que íbamos a hacer en las 3 sesiones con ella, nos mandó a traer algunos materiales para la semana siguiente y junto con ello, a escribir una frase concreta (y a la vez atractiva) que expresara exactamente lo que cada quien pretende transmitir con el material didáctico que quiere realizar. Cuestión esta que me pareció algo complicada, porque resumir todo lo que abarca el material en una sola frase corta y a la vez atractiva requiere de largo tiempo de reflexión para lograr conseguir la más adecuada.

Luego comenzamos a leer un material que la profesora nos trajo relacionado con aspectos generales del diseño, especialmente lo referente al lenguaje visual y todo lo que éste lleva implícito. Fuimos leyendo el material poco a poco, un compañero leía y luego la profesora explicaba, hacía analogías y añadía información adicional relevante acerca del párrafo o párrafos leídos. Me pareció muy bien esta forma de abordar el tema porque al ser algo tan nuevo se nos dificulta digerir la información de buenas a primeras pero con las explicaciones de la profesora se hacía un poco más fácil su comprensión.

Me resultó muy interesante saber que existe tanto conocimiento en el mundo y que a veces uno ni siquiera se imagina que eso es así, por ejemplo yo que estudio Idiomas, donde se estudia a profundidad todo lo relacionado con la morfología y sintaxis de las lenguas, me quedé estupefacta al enterarme de que existía una sintaxis del lenguaje visual y que según la profesora es similar al del lenguaje escrito y oral. ¡Qué cosa tan maravillosa, de verdad que quisiera empaparme un poco más sobre el asunto porque me parece algo realmente interesante!

No se pudo terminar de revisar el material por cuestiones de tiempo porque la última hora de la clase la íbamos a utilizar en realizar una actividad de composición. Para ello cortamos las láminas de papel bond, de una manera muy ingeniosa por cierto, en cuadrados; cada persona tomaría dos cuadrados: uno para realizar una composición que reflejase actividad y otra, que reflejase pasividad.

Me costó entender qué era lo que se quería con esta actividad porque era la primera vez que trabajaba con algo similar y por la carencia de conocimiento respecto al tema. Sin embargo, comencé a revisar y a recortar las revistas, seleccionando imágenes que reflejaran estados de pasividad como paisajes, gente descansando, animales, rosas, etc. pero al igual que el resto de mis compañeros, caí en el error de dejarme llevar por las imágenes a pesar de que lo que realmente importaba era cómo las disponíamos espacialmente sobre el papel, es decir, la composición y no el contenido de las mismas. A muchos de nosotros, o más bien a todos, se nos hizo difícil entender esto, de manera que realizamos un montón de intentos fallidos hasta que poco a poco nos fuimos acercando a lo que se quería. Sin embargo, confieso que no me quedó claro este asunto, tengo una idea leve de lo que más o menos buscábamos con el ejercicio pero sigo con algunas dudas al respecto. Es probable que la práctica y la revisión de material bibliográfico relacionado con el tema me ayude a comprender un poco más a fondo el ejercicio.

En general considero que la clase estuvo bastante buena porque estudiamos cosas muy diferentes de las que estamos acostumbrados a estudiar, hubo compañeros que realizaron muy buenas composiciones, es decir, reflejaron talentos que tal vez ellos mismos ni sabían que los tenían, yo “sufrí” un poco pero al final creo que valió la pena porque logré conseguir, en cierta forma, lo que se quería. Espero que las clases que vienen me ayuden a aclarar lo que ya vimos y que sean muy provechosas como sin duda ésta lo fue.

1 comentario:

Maricarmen Grisolia dijo...

Tranquila, la sensación fue la misma para todas, incluída la profesora. A veces es difícil saber exactamente qué habilidades se tiene hasta que no se ponen en práctica. Eso fue lo que sucedió en esa clase: que por primera vez ustedes ensayaron hacer una actividad de composición dirigida con algunas informaciones recién revisadas. Era así la única manera en que la profesora iba a poder ver las características del grupo con el que está trabajando, y adecuar las clases que vienen.
Verás que mañana todo comienza a cuajar un poco mejor.